¿Quién no ha oído hablar de Barbate?

¿Quién no ha oído hablar de este peculiar lugar? Divina costa de la luz, enclavada en un paraje natural, en el lecho del Atlántico y a la entrada del Mediterráneo. Balcón europeo que saluda al norte africano.

En este post recordaremos porqué este lugar merece la pena ser visitado por un sinfín de motivos.

Comenzaremos con esos vestigios que a modo de recuerdo la historia, con su paso, nos ha dejado a los barbateños y al mundo entero.

En Zahara de los Atunes podemos encontrar el Castillo de las Almadrabas, mandado a construir en el siglo XV por los Duques de Medina Sidonia, y que sirve de enclave para uno de los trabajos literarios del consagrado Miguel de Cervantes, ‘La Ilustre Fregona’, la cual cuenta la vida del pícaro Carrizo en las almadrabas, convirtiendo así a Zahara de los Atunes en un lugar cervantino.

Adentrándonos en nuestro Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate, nuestra imaginación nos hace desplazarnos hasta aquel tiempo en que las torresfoto-jm-caballero cercanas, cuya posición era estratégica, junto con los demás pueblos costeros, avisaban con disparos de artillería, fuego o humo de la invasión de los piratas.

Al fondo vemos a ras de los acantilados la Torre del Tajo (SXVI). Sin abandonar el entorno natural protegido, se erige majestuosa a 164 metros sobre el nivel del mar, la segunda torre vigía, Torre de Meca (SXVII). El triplete lo completa la Torre de Trafalgar, ubicada junto al Faro de Trafalgar, de la cual solo quedan vestigios, y frente a la que en 1805 tuvo lugar la famosa Batalla homónima que enfrentó a las armadas franco-españolas de Napoleón Bonaparte con la inglesa comandadas por Nelson, erigiéndose posteriormente en Londres, en conmemoración a la victoria inglesa, la famosa Trafalgar Square.

Otro viaje al pasado nos lleva hasta los restos de la Ermita de San Ambrosio (SVII), de arquitectura visigoda y mudéjar, siendo uno de los pocos ejemplos al sur españolermita San Ambrosio de basílica paleocristiana.

El último viaje nos lleva hasta el Palomar de la Breña, uno de los palomares más grandes del mundo, situado en el Cortijo de la Porquera. La Hacienda fue creada para abastecer a los barcos que partían hacia las Américas.

Actualmente, existen numerosas actividades que se pueden realizar en este entorno natural y poder disfrutar de las maravillosas vistas que ofrenden la posición de las torres.

Otro de los encantos de nuestro pueblo marinero son las playas. Este rinconcito nos ofrece 25 kilómetros de costa con diversas playas con distintas características, queplaya del Carmen en Barbate pueden ser disfrutadas en cualquier época del año, debido a nuestro clima maravilloso. Éste dato convierten así a Barbate en el segundo municipio de la provincia de Cádiz con más kilómetros de costa, solo por detrás de Tarifa.

Las playas de Mangueta, Zahora, Los Caños de Meca, Hierbabuena, Ntra. Sra. del Carmen, Cañillos, Pajares, y Zahara de los Atunes forman un manto de arena fina dorada. Destacamos el Tómbolo de Trafalgar, que por su singularidad merece una mención y protección especial, ya que está declarado monumento natural. Es el único Tómbolo Doble de Andalucía, formado hace 6.500 años, y además en sus inmediaciones existen numerosos yacimientos arqueológicos, como un Templo Romano dedicado al dios Juno.

Por último, pero no menos importante, debemos destacar a la Gastronomía como uno de los platos fuertes de nuestra localidad.

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Como pueblo marinero y almadrabero, no podía ser otro el plato estrella que el del Atún Rojo de almadraba. Dicen que lo importante no es lo que se come, sino cómo se come y donde se come, y permítanme, pero no se me ocurre otro sitio mejor para comer atún que en Barbate. Aquí, en su casa, es donde mejor se ha sabido mantener el sabor de la tradición sin dejar de lado todas las nuevas corrientes de innovación de la cocina actual, por lo que tenemos atún para todos los gustos.

Sin más, solo puedo invitaros a que vengáis y disfrutéis de todos estos fabulosos motivos para conocer Barbate, y por qué no, descubrir otros tantos que os hagan volver y repetir.

Alumna en prácticas: María Dolores Pacheco Ponce

Fotos: JM Caballero